El problema climático de la IA es peor de lo que pensábamos
Resumen
Un reciente estudio revisado por pares y publicado en la revista npj Climate Action revela que el impacto climático de la inteligencia artificial va mucho más allá del consumo energético de sus centros de datos. Los ex empleados de Microsoft Holly y Will Alpine, junto con otros investigadores, desarrollaron un modelo económico global para evaluar lo que denominan "emisiones habilitadas": la contaminación de carbono que se hace posible cuando las empresas tecnológicas proporcionan herramientas de IA personalizadas para ayudar a las corporaciones de combustibles fósiles a descubrir y extraer petróleo y gas de manera más eficiente. Los hallazgos indican que el uso de la IA por parte de las grandes petroleras podría generar entre 3.3 y 13.3 veces más contaminación climática que la electricidad utilizada para alimentar los centros de datos de la IA, igualando potencialmente las emisiones anuales de países enteros como México o Rusia. Además, las simulaciones que evalúan escenarios donde la IA beneficia simultáneamente a las energías renovables y a los combustibles fósiles demostraron que las emisiones globales aumentan constantemente a menos que la IA ayude a las renovables a un ritmo exponencialmente mayor, o que las empresas tecnológicas detengan por completo la creación de herramientas que aumentan la producción para la industria de los combustibles fósiles. Los investigadores sostienen que el debate público y los marcos regulatorios deben ir más allá del uso de energía en los centros de datos para abordar y regular las emisiones indirectas habilitadas por la tecnología.
(Fuente:Heated World)