El fallido programa de coches autónomos de Apple dejó un legado de potentes chips de IA
Resumen
Aunque el proyecto de coches autónomos de Apple nunca se materializó, la necesidad de un procesamiento de IA potente en el dispositivo impulsó el desarrollo del Neural Engine. Introducido por primera vez en el chip A11 Bionic del iPhone X, este componente se ha convertido en la base del hardware de IA de Apple en sus chips de la serie M, permitiendo una visión artificial avanzada y un procesamiento local que prioriza la privacidad. De cara al futuro, Apple está convirtiendo este hardware en un pilar de su estrategia, acelerando el desarrollo del chip M7 para ofrecer mejoras significativas en el Neural Engine y dar soporte a futuros productos de servidor.
(Fuente:The Verge)